Sustitución

Cambiar el gasóleo por aerotermia en una casa de Aragón

El depósito, los radiadores que ya tienes, la potencia eléctrica y las ayudas. Todo lo que hay que resolver para salir del gasóleo sin sorpresas a mitad de obra.

Publicado el · 9 min de lectura · Equipo técnico de Zaragoza Aerotermia

Esquema del cambio de un depósito de gasóleo por una unidad de aerotermia
El hueco que libera el depósito suele ser el que ocupa el acumulador nuevo

¿Merece la pena cambiar el gasóleo por aerotermia?

En una vivienda unifamiliar que se calienta con gasóleo, es de los cambios con mejor resultado económico que existen, porque se sustituye el combustible más caro por kilovatio útil por el sistema más eficiente. Y es justo el caso de miles de casas en los pueblos de Aragón.

El gasóleo tiene un problema añadido al precio: la volatilidad. Quien llena el depósito sabe que el importe de este año puede no parecerse en nada al del anterior, y eso convierte el presupuesto de calefacción en una incógnita cada otoño.

Lo que cambia al hacer el cambio

  • Desaparecen el depósito, los repostajes y el olor.
  • Desaparecen la chimenea y la revisión del quemador.
  • Aparece un consumo eléctrico nuevo, que hay que contratar bien.
  • La misma máquina da también refrigeración y agua caliente.

¿Qué hago con el depósito de gasóleo?

Se vacía, se limpia y se retira, o se deja fuera de servicio siguiendo el procedimiento que corresponda según sea enterrado o aéreo. No es un trámite complicado, pero tampoco es tirar de él y llevarlo al punto limpio.

Los depósitos aéreos de interior son los más sencillos: se apuran, se desgasifican y se sacan. El espacio que liberan suele ser justo el que necesitas para el acumulador de agua caliente de la aerotermia, así que la sala de calderas no se queda vacía.

Los enterrados exigen más cuidado, porque hay que documentar el desmantelamiento o la inertización. Es un trabajo específico, y conviene contar con él en el presupuesto desde el principio en lugar de descubrirlo a mitad de obra.

Un apunte práctico: si queda gasóleo en el depósito, vale dinero y se puede aprovechar hasta apurarlo antes de programar el cambio. Hacer la sustitución en primavera, con el depósito vacío y sin prisa, sale mejor que hacerla en diciembre con la caldera parada.

¿Sirven los radiadores que tengo con el gasóleo?

En las casas de gasóleo, sorprendentemente a menudo sí. Muchas se hicieron con radiadores generosos, y eso es exactamente lo que necesita una bomba de calor.

El motivo es que las instalaciones antiguas de gasóleo se dimensionaban con criterios holgados y con radiadores de hierro fundido, que tienen mucha superficie. Un emisor sobrado es el mejor aliado de la aerotermia, porque permite bajar la temperatura del agua sin perder confort.

La comprobación es la misma de siempre y la puedes hacer tú: baja la temperatura de impulsión de tu caldera actual a 50 grados durante una semana de invierno. Si la casa aguanta, tus radiadores valen. Si se quedan cortos en dos habitaciones, se amplían esas dos y listo.

Donde suele haber más trabajo no es en los emisores, sino en la instalación hidráulica: los circuitos antiguos arrastran suciedad y óxido, y una bomba de calor es más sensible a eso que una caldera. Un lavado del circuito y un buen filtro forman parte del cambio bien hecho.

¿Hay que cambiar la instalación eléctrica?

Casi siempre hay que revisar la potencia contratada, y en bastantes casos subirla. Es el punto que más se olvida al pedir presupuesto y el que da disgustos al final.

Una casa que se calentaba con gasóleo puede tener contratados tres kilovatios y medio y no haber tenido nunca problemas, porque la calefacción no gastaba electricidad. Al pasar a aerotermia, el consumo eléctrico de la vivienda cambia de escala.

Hay dos cosas que mirar. Una, la potencia contratada, que hay que ajustar al conjunto y no solo a la máquina. Otra, el cuadro y la línea que alimenta el equipo, con su protección propia. En viviendas antiguas de pueblo también conviene comprobar el estado de la acometida.

Y una oportunidad que casi siempre aparece en este tipo de casa: si hay tejado disponible, el autoconsumo solar se lleva muy bien con la aerotermia, porque buena parte del consumo de agua caliente se puede desplazar a las horas de sol.

¿Hay ayudas para quitar el gasóleo?

Las convocatorias de eficiencia energética suelen tratar mejor la sustitución de un sistema de combustible fósil que una instalación nueva, y salir del gasóleo entra de lleno en esa categoría. Lo que cambia de un año a otro son los plazos y el importe.

Por eso el calendario importa tanto como el presupuesto. Merece la pena comprobar qué hay abierto antes de firmar nada, porque la diferencia entre pedirlo y no pedirlo es de miles de euros, no de un descuento comercial. Tienes el detalle actualizado en la página de subvenciones de aerotermia en Aragón.

Ten en cuenta también la documentación: conservar la factura del desmantelamiento del depósito y el certificado de la instalación nueva forma parte del expediente, y reunirlo después es mucho más incómodo que guardarlo sobre la marcha.

¿Por dónde empiezo?

Por tres datos que ya tienes en casa: cuántos litros de gasóleo gastas al año, cómo son tus radiadores y qué potencia eléctrica tienes contratada. Con eso se puede estimar bastante bien lo que va a pasar.

Los litros anuales te dicen el calor que pide tu vivienda. Los radiadores, a qué temperatura vas a poder trabajar. La potencia contratada, si hay que tocar el contrato de la luz. Lo demás sale del cálculo de cargas, que hacemos en la visita.

Si quieres comparar antes de decidir, en aerotermia frente a caldera de gas está la comparación con el otro combustible, y en precios tienes los rangos por tipo de vivienda. Y si prefieres que lo veamos sobre el terreno, escríbenos desde contacto: la visita y el presupuesto en Zaragoza, Huesca y Teruel no cuestan nada.

Preguntas frecuentes

¿Qué se hace con el depósito de gasóleo?

Se apura, se desgasifica y se retira si es aéreo. Si está enterrado, hay que documentar su desmantelamiento o su inertización, y eso conviene incluirlo en el presupuesto desde el principio.

El hueco que libera suele ser justo el que necesita el acumulador de agua caliente de la aerotermia.

¿Me sirven los radiadores que tengo con la caldera de gasóleo?

Muy a menudo sí. Las instalaciones antiguas de gasóleo se dimensionaban con holgura y con radiadores de hierro fundido, que tienen mucha superficie y trabajan bien con agua templada.

Compruébalo bajando la impulsión de tu caldera a 50 grados durante una semana de invierno. Si la casa aguanta, valen.

¿Tengo que subir la potencia eléctrica contratada?

En bastantes casos sí. Una casa que se calentaba con gasóleo puede tener contratada una potencia pequeña porque la calefacción no gastaba electricidad.

Hay que revisar la potencia contratada, el cuadro, la línea propia del equipo y, en viviendas antiguas de pueblo, el estado de la acometida.

¿Hay ayudas para quitar el gasóleo?

Las convocatorias de eficiencia energética suelen tratar mejor la sustitución de un sistema de combustible fósil que una instalación nueva, y salir del gasóleo entra en esa categoría.

Lo que cambia cada año son los plazos y los importes, así que conviene comprobar qué hay abierto antes de firmar nada.

¿Cuándo conviene hacer el cambio?

En primavera o a comienzos del verano, con el depósito apurado y sin la presión de tener la casa fría.

Hacerlo en diciembre con la caldera parada encarece la obra y obliga a decidir con prisa.

¿Cuánto gastas al año en gasóleo?

Con los litros que repostas y una foto de tus radiadores te damos una primera estimación. Después vamos, medimos y calculamos sin compromiso.

Última actualización: · Revisado por el equipo técnico de Zaragoza Aerotermia.